Argumentos y adjuntos
La distinción entre argumentos y adjuntos es una de las más importantes de la gramática moderna. Los argumentos son los complementos que el verbo exige para que su significado sea completo; los adjuntos son elementos opcionales que añaden información circunstancial. Esta diferencia es clave en Bachillerato y subyace a toda la clasificación de los complementos verbales según la Nueva Gramática de la Lengua Española (NGLE).
¿Qué son los argumentos?
Los argumentos (también llamados complementos argumentales o valencias) son los elementos que el verbo necesita para que su significado sea completo. Son exigidos por la estructura léxica del verbo: aparecen en el diccionario como parte de la definición del verbo.
Piénsalo así: el verbo poner exige saber qué se pone y dónde se pone. Si dices únicamente «Juan pone», la oración se siente incompleta, inacabada. Los argumentos son esos huecos que el verbo abre y que deben ser llenados.
Argumento externo: el sujeto
El sujeto es siempre el argumento externo del verbo: el participante que el verbo coloca fuera del sintagma verbal, en relación de concordancia con él. «Juan come» — Juan es el argumento externo de comer.
Argumentos internos: CD, CI, CRég
Son los complementos dentro del predicado que el verbo exige: el CD (lo que se ve, se dice, se come...), el CI (a quién se da, se dice...) y el CRég (el complemento con preposición exigida por el verbo: depender de, consistir en, hablar de).
¿Qué son los adjuntos?
Los adjuntos (también llamados modificadores o circunstanciales) son elementos opcionales que aportan información adicional sobre las circunstancias de la acción: tiempo, lugar, modo, causa, fin... El verbo no los exige: la oración sigue siendo gramatical y semánticamente completa sin ellos.
Ejemplo comparativo
«Juan estudia en la biblioteca» — en la biblioteca es un adjunto: la oración «Juan estudia» es perfectamente completa sin él. El verbo estudiar no exige que se especifique el lugar.
«Juan pone el libro en la estantería» — aquí en la estantería es más argumental: el verbo poner exige (casi siempre) un destino. Sin él, la oración queda incompleta: *«Juan pone el libro» (¿dónde?).
Pruebas para distinguir argumentos de adjuntos
La distinción no siempre es obvia. Existen varias pruebas lingüísticas para aplicar:
Prueba 1: Supresión
Suprime el complemento y evalúa si la oración sigue siendo gramatical y semánticamente completa.
— «Dependo de ti» → *«Dependo» ✗ — es argumento (CRég).
— «Llegó ayer» → «Llegó» ✓ — es adjunto (CC de tiempo).
Prueba 2: La preposición es fija o variable
Los argumentos preposicionales (CRég) llevan la preposición exigida por el verbo: no se puede cambiar sin que cambie el verbo. Los adjuntos preposicionales llevan la preposición correspondiente a su significado (lugar, tiempo, modo) y son intercambiables.
— «Hablar de» — la preposición es fija: es argumento.
— «Salir por la mañana / en taxi / desde casa» — la preposición varía: son adjuntos.
Prueba 3: Iterabilidad y acumulación
Los adjuntos se pueden acumular: «Llegó ayer, en tren, desde Madrid, a las ocho». Los argumentos no: solo puede haber un CD por verbo simple (normalmente), porque el verbo solo tiene un hueco para ese argumento.
Prueba 4: La prueba del «hacer eso»
Los adjuntos son recuperables con la anáfora hacerlo: «Juan llegó tarde. María también lo hizo» — el adjunto tarde se puede recuperar. Los argumentos también, pero su omisión deja huecos más notorios.
Clasificación de los complementos según esta distinción
Aplicando la distinción argumento/adjunto a los complementos verbales clásicos:
Argumentos
Sujeto (argumento externo), Complemento Directo (CD), Complemento Indirecto (CI), Complemento de Régimen Preposicional (CRég), Complemento Predicativo (en algunos verbos), Atributo (en verbos copulativos y semicopulativos).
Adjuntos
Complementos Circunstanciales (CC) de tiempo, lugar, modo, causa, finalidad, concesión, condición, instrumento, compañía, cantidad... Son opcionales y acumulables.
Zona gris: el complemento de lugar con verbos de movimiento
«Poner el libro en la mesa», «Ir a Madrid», «Vivir en Barcelona». Estos complementos de lugar se comportan como argumentos (son difíciles de suprimir) aunque formalmente son sintagmas preposicionales con preposición de significado locativo. La NGLE los llama complementos locativos argumentales.
La valencia verbal: verbos según el número de argumentos
El número de argumentos que un verbo exige se llama su valencia (término tomado de la química). Esta propiedad es léxica: está codificada en el significado del verbo.
Verbos avalentes (cero argumentos)
Los verbos meteorológicos e impersonales: llover, nevar, amanecer, hacer frío. No tienen sujeto ni otros argumentos. Solo se conjugan en 3.ª persona singular.
Verbos monovalentes (un argumento: el sujeto)
dormir, nacer, morir, existir, llegar, salir, sonreír. «Juan duerme» — completo con solo el sujeto.
Verbos bivalentes (dos argumentos: sujeto + CD o CRég)
comer, leer, escribir, querer, ver, oír, depender de, consistir en. «Juan lee un libro» — necesita un CD.
Verbos trivalentes (tres argumentos: sujeto + CD + CI)
dar, decir, enviar, regalar, prestar, preguntar. «Juan dio un libro a María» — tres argumentos completos.
Importancia en el análisis sintáctico
La distinción argumento/adjunto no suele aparecer con ese nombre en el análisis sintáctico de ESO y Bachillerato, pero subyace a toda la clasificación de complementos. Saber distinguirlos te ayuda a:
- No confundir CC con CRég: si el complemento preposicional no puede suprimirse y la preposición es fija, es CRég (argumento); si puede suprimirse, es CC (adjunto).
- Identificar verbos con doble construcción: algunos verbos son bivalentes o monovalentes según el uso. Comer puede ser monovalente («Ya hemos comido») o bivalente («Como manzanas»).
- Bachillerato y lingüística: la distinción aparece explícitamente en los programas de Bachillerato y en cualquier introducción a la sintaxis formal o funcional.
Errores frecuentes
Clasificar el CRég como CC
El complemento de régimen («Dependo de ti») no es un CC aunque lleve preposición. La preposición es exigida por el verbo, no expresa significado circunstancial por sí misma. Aplica la prueba de supresión: si no puedes quitar el complemento, es argumental.
Considerar los complementos de lugar siempre adjuntos
Con verbos como poner, ir, vivir, residir, el complemento de lugar es argumental: «Pon el libro en la mesa» — no puedes decir *«Pon el libro» sin que la oración quede incompleta.
Creer que los adjuntos son siempre opcionales en el sentido comunicativo
Los adjuntos son opcionales gramaticalmente (el verbo no los exige), pero pueden ser informativamente imprescindibles: en «El tren llegó ayer», ayer puede ser la información más importante, aunque sea un adjunto.
Ejemplos
«el libro» = argumento (CD). «en la estantería» = argumento locativo de «poner»
«María pone el libro en la estantería»
O. Simple, predicativa, activa, enunciativa, afirmativa
«ayer», «en tren», «desde Madrid» = adjuntos acumulables
«Juan llegó ayer en tren desde Madrid»
O. Simple, predicativa, activa, enunciativa, afirmativa
«de su familia» = argumento (CRég de «depender»); «para todo» = adjunto
«Depende de su familia para todo»
O. Simple, predicativa, activa, enunciativa, afirmativa
«en el comedor» y «a las dos» = adjuntos. El verbo «comer» puede prescindir de ellos
«El niño come en el comedor a las dos»
O. Simple, predicativa, activa, enunciativa, afirmativa
Verbo trivalente: sujeto (tácito) + CD (el premio) + CI (a la alumna más brillante)
«Le dio el premio a la alumna más brillante»
O. Simple, predicativa, activa, enunciativa, afirmativa
Truco para identificarlo
La prueba más fiable es la supresión: quita el complemento y comprueba si la oración sigue siendo gramaticalmente completa. Si al quitarlo la oración queda incompleta o rara (*«Dependo», *«Puse el libro»), es argumento. Si la oración sigue perfecta («Llegó», «Estudia»), es adjunto.
Escribe una oración y Sintaxio identificará esta función automáticamente.
Artículos relacionados
- Complemento de régimen (CRég): argumento interno con preposición exigida por el verbo.
- Complemento circunstancial (CC): el adjunto por excelencia.
- Complemento directo (CD): argumento interno sin preposición (salvo con «a» personal).
- Verbos semicopulativos: verbos que exigen un atributo como argumento.